El intenso primer semestre de 1986 tiene un epílogo trágico. Si ese año había comenzado con el recuerdo de los fuertes golpes al movimiento estudiantil, con secuestros, torturas y asesinatos en 1985, la propia muerte de Ronald Wood y la represión a las manifestaciones de estudiantes fueron prácticas que la dictadura repitió en los meses siguientes.
El 2 y 3 de julio de 1986 se realizó un paro nacional. Desde el primer día, nuevamente las patrullas militares recorrieron todo Santiago y se instalaron especialmente en las poblaciones.
Al sector de Los Nogales, comuna de Estación Central, se había dirigido el joven fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri, de 19 años, con el deseo de capturar las imágenes de ese primer día de protestas, el 2 de julio. Rodrigo era el mismo fotógrafo que dos meses antes, afectado por el asesinato de Ronald Wood Gwiazdon, había tomado imágenes del funeral de Ronald.
A Los Nogales también llegó una patrulla bajo el mando del teniente de ejército Pedro Fernández Dittus, quien tomó prisioneros al joven fotógrafo y a la estudiante de la carrera de ingeniería en electricidad de la USACH, Carmen Gloria Quintana, de 18 años. A este primer grupo de militares se le suman otras dos patrullas, a cargo del teniente Iván Figueroa Canobra y del oficial José Catañer González. Los tres determinaron el futuro de Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas de Negri: rociarlos con combustible para asesinarles, prendiéndoles fuego. A causa de esta acción criminal falleció Rodrigo Rojas de Negri, mientras Carmen Gloria Quintana, sobrevivió.
Después de una extensa lucha judicial de décadas, que incluyó el encubrimiento liderado incluso por el propio Pinochet, todos los militares del ejército fueron condenados. Recién en 2024, la Corte Suprema zanjó definitivamente las condenas, sentenciando a 20 años de presidio a los oficiales Julio Castañer González, Iván Figueroa Canobra y Nelson Medina Gálvez. Respecto con Pedro Fernández Dittus, quien había sido absuelto, se lo condenó también a 20 años de cárcel. También hubo sentencias para los entonces soldados conscriptos: Leonardo Riquelme Alarcón, Walter Ronny Lara Gutiérrez, Juan Ramón González Carrasco y Pedro Franco Rivas, como cómplices; a René Muñoz Bruce y Francisco Vásquez Vergara, como encubridores; y se absolvió a Sergio Hernández Ávila, Osvaldo Astorga Espinoza y Luis Zúñiga González ([1]).
Al segundo día de protestas, el 3 de julio de 1986, ocurrió otro crimen contra un joven, esta vez en una población distinta. Con apenas 18 años, Ernesto Ríos Céspedes era estudiante de Dibujo Técnico en DUOC ([2]), el Instituto Profesional cuyo acrónimo significa Departamento Universitario Obrero y Campesino. El estudiante Ernesto Ríos estaba en la población La Legua, cuando una patrulla militar disparó contra la gente. El muchacho recibió un impacto de bala en su cabeza, causándole la muerte.
En todos aquellos meses, la represión de la dictadura no se detuvo, y en agosto de 1986 ocurrió la muerte de un destacado dirigente estudiantil, quien había participado en el Segundo Congreso del CONFECH. En un artículo del investigador del movimiento estudiantil Víctor Muñoz Tamayo (2020), se confirma que en Chile ya se vivía una represión feroz: “Esta última golpeó directamente a la JDC [Juventud Demócrata Cristiana] cuando fue encontrado sin vida el cuerpo de uno de sus dirigentes, el secretario de la Federación estudiantil de la Universidad de Santiago USACH Mario Martínez, y todas las sospechas indicaron que se trataba de un nuevo asesinato perpetrado por agentes de la dictadura” (Muñoz Tamayo, 2020, p.1885).
La muerte de Mario Martínez Rodríguez fue conocida por la Organización de Naciones Unidas, que emitió un informe precisando los eventos anteriores a su desaparición y posterior hallazgo de su cuerpo, el 6 de agosto de 1986. La ONU consignó la querella que presentaron sus padres, el 7 de agosto de 1986, ante el juzgado de San Antonio, “por sospechar que su hijo podría haber sido asesinado a causa de sus actividades políticas y estudiantiles” (ONU, 1987, p.21) ([3]). Mario Martínez había sido expulsado de la USACH en enero de 1986, fue detenido 4 veces y se constataron seguimientos y amenazas. Su caso, calificado como ejecutado político, es el número 271 en la querella contra el dictador chileno Augusto Pinochet, quien debido a esta y otros centenares de causas, fue capturado y detenido en Londres, Inglaterra.
En esa querella contra Pinochet se consideraron a los jóvenes universitarios ejecutados políticos en 1986, donde estaban, junto a Mario Martínez Rodríguez, Ernesto Ríos Céspedes y Ronald Wood Gwiazdon. En la querella contra Pinochet también están los nombres de Rodrigo Rojas de Negri, como ejecutado político, y de Carmen Gloria Quintana, sobre quien se menciona la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre el asesinato de Rodrigo Rojas y el atentado en su contra, así como sus declaraciones como sobreviviente ([4]).
[1] Sentencia de la Corte Suprema en 2024: https://www.pjud.cl/prensa-y-comunicaciones/noticias-del-poder-judicial/103528
[2] Su nombre abre el recuerdo de las y los estudiantes de la P.U.C. desparecidos y ejecutados en dictadura. Sus nombres están en Una luz sobre la sombra. Detenidos desaparecidos y asesinados de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El registro de Ernesto Céspedes aparece en pág.143: https://www.londres38.cl/1937/articles-90933_recurso_1.pdf
[3] El informe a la Asamblea General de Naciones Unidas constató el caso. Se puede descargar la versión en español: https://digitallibrary.un.org/record/123135?ln=es&v=pdf
[4] Los registros son el 271, 297 y 335, respectivamente: https://www.derechoshumanos.net/jurisprudencia/1998-12-10-JCI5-(Pinochet)-Auto-Procesamiento-Pinochet.htm
Muñoz Tamayo, V. (2020). “Chascones”. Dictadura, movimiento estudiantil y militancia en el ala izquierda de la Juventud Demócrata Cristiana JDC. 1973 – 1989. Izquierdas, 49, 1855-1894. https://cyberleninka.ru/article/n/chascones-dictadura-movimiento-estudiantil-y-militancia-en-el-ala-izquierda-de-la-juventud-dem-crata-cristiana-jdc-1973-1989
Organización de Naciones Unidas, ONU (1987). Protection of human rights in Chile: note / by the Secretary-General. https://digitallibrary.un.org/record/123135?ln=es&v=pdf

