Estudiantes: verdad y represión

A primera hora del miércoles 21 de mayo, el periódico La Tercera publicó un llamado de portada con lo sucedido el día anterior: “Baleado. Un joven de 19 años resultó herido a bala durante los incidentes ocurridos ayer en el sector Puente Patronato [sic]” (La Tercera, 21 de mayo). A causa del ataque en el entonces Puente Loreto, y su posterior traslado de urgencia, Ronald Wood Gwiazdon permanecería en la Unidad de Tratamientos Intensivos del Instituto de Neurocirugía.

Las actividades, iniciativas y gestiones que se realizaron desde el 20 de mayo en la tarde fueron intensas. El 21 de mayo, el vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la universidad de Chile (FECH), Gonzalo Rovira Soto, adelantó que junto a la familia de Wood analizaban presentar una querella contra todo posible responsable, ya que había numerosos testigos (La Tercera, 22 de mayo).

El jueves 22 amanece con el periódico La Tercera llevando un breve de portada: “Agoniza el estudiante baleado” (La Tercera, 22 de mayo). Ese día, el entonces presidente de la FECH, Humberto Burotto Guevara, encabezó un grupo de estudiantes del Instituto Profesional de Santiago (IPS) que llegaron hasta el Palacio de Tribunales para dejar una carta dirigida al entonces presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Osvaldo Faúndez Vallejos. Se solicitaba que el máximo tribunal designara un ministro en visita para investigar el ataque, porque, en relación con la acción criminal, “descartamos absolutamente la posibilidad de un disparo accidental”, decía la misiva (La 3°, 23 de mayo). La carta fue entregada, pero luego los estudiantes fueron desalojados del palacio de tribunales.

En otro punto de la capital, en la intersección adyacente al IPS, calles Dieciocho con Vidaurre, se produjeron manifestaciones del estudiantado. Carabineros las enfrentó lanzando bombas lacrimógenas, tanto en el exterior, pero especialmente al interior, donde se emplazan tres patios. Ese 22 de mayo, incluso se produjo un amago de incendio en el recinto, un ex convento de Las Hijas de la Caridad. Las clases fueron suspendidas, como una medida, explicó el rector delegado Luis Ortiz Lorenzo, para que “los muchachos se calmen un poco, porque en estos instantes están frenéticos con los problemas que han tenido que conocer con el accidente [sic] de este joven” (El Mercurio, 23 de mayo).

El salón de la rectoría del entonces IPS estaba ubicado en el mismo lugar en que se emplaza hoy, dentro de la Universidad Tecnológica Metropolitana: en el primer piso, en el pasillo de la derecha. Hasta allí llegó Wanda Wood, madre de Ronald, quien conversó con el rector delegado, el coronel de ejército Luis Ortiz Lorenzo. A la salida del encuentro, la autoridad delegada del IPS declaró a El Mercurio que colaborarían con la familia para que estuviese bien atendido médicamente; en relación con Ronald, Ortiz Lorenzo diría que “era un alumno bastante bueno” (El Mercurio, 23 de mayo).

Finalmente, ese jueves 22 de mayo, la autoridad delegada del IPS suspendió las clases hasta el lunes 26 de mayo.

Fuente: La Tercera, 22 de mayo, 1986. Estudiantes en el Instituto de Neurocirugía.
Fuente: Las Últimas Noticias, 23 de mayo, 1986. Dirigentes piden a la Corte Suprema designar un ministro en visita.
Fuente: La Tercera, 27 de mayo, 1986. Movilizaciones estudiantiles tras el crimen de Ronald Wood.