El sociólogo y ex rector de la Universidad Católica Silva Henríquez, Jorge Baeza Correa, estudió el discurso de quienes conformaban la dictadura chilena cuando se referían al movimiento estudiantil, entre 1973 y 1980, evidenciando que la dictadura entronizó la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN), haciendo uso de la lógica de guerra en la relación con la universidad pública ([1]).
Esa doctrina, es decir, el conjunto de ideas u opiniones que sostiene un grupo, nace en el contexto de la Guerra Fría. Tras finalizar la Segunda Gurra Mundial, la tensión político-militar enfrentó a dos naciones potencias mundiales: Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.). En términos de conflicto, entre ambos bandos de la guerra fría, la doctrina puede leerse como una situación en “que los Estados comunistas atacaban a las naciones del Tercer Mundo apoyando a insurgentes armados que compartían la misma ideología y los mismos objetivos fundamentales. Dada la naturaleza de la amenaza y la incapacidad de la sociedad civil para hacerle frente, las fuerzas armadas tenían el derecho y la obligación de asumir el control del Estado y protegerlo de los enemigos internos” (Bawden, 2009, p.294).
John Richard Bawden, en su tesis para el PhD en Historia de la Universidad de California Riverside, revisó el pensamiento de la oficialidad militar chilena entre 1960 y 1990. Allí afirma que otra premisa subyacente fue que sudamérica estaba afectada por ideas extranjeras, colocando como ejemplo argumentos de un militar argentino que atribuyó este peligro al pensamiento de profesores universitarios que fueron becados en países del bloque soviético: “estos profesores contagiaron a los estudiantes, quienes a su vez exigieron la autonomía universitaria con el fin de convertir las instituciones de enseñanza superior en islas extraterritoriales de subversión marxista totalmente inmunes a cualquier interferencia” (Bawden, 2009, p.294).
Como se observa, en América Latina, la DSN buscaba “defender la democracia” y “luchar contra el comunismo”, y por ello EE.UU. firmó tratados en materia de asistencia militar con países latinoamericanos, “que permitieron a miles de oficiales y personal técnico asistir a cursos de entrenamiento en Estados Unidos o, hasta 1984, en la Escuela de las Américas (Fort Gulick), en el Canal de Panamá” (González, 1995, p.1012).
Si esta doctrina aún preocupaba en la década de los ’90, los debates ante cualquier cambio en políticas de defensa en los años 2000, por ejemplo, propuestas de ley en El Salvador, han motivado el recuerdo de lo sucedido en América Latina durante las dictaduras: “Los militares latinoamericanos libraron su guerra contra los «enemigos internos», a los cuales desaparecieron, torturaron y asesinaron. ¿Cuáles son los enemigos internos que el gobierno de Flores [Francisco Flores Pérez, presidente de El Salvador hasta 2004] se prepara a combatir en nombre de la defensa nacional? ¿Las protestas de los pobres, descontentos con el incremento de los precios, el desempleo y la falta de oportunidades? ¿Da caso se busca de nueva cuenta defender a la nación de la «lepra roja»?” (González, 2002, p.822).
En Chile, al analizar artículos de la revista chilena Memorial del Ejército, entre 1960 y 1973, el equipo de Alburquerque, Ossandón y Quiroga (2021) advierten que no hubo una alta difusión de la DSN. Quienes escribieron artículos en la revista militar abordaron asuntos como: i) visión geopolítica, donde la nación es origen y destino de la acción política; ii) objetivos nacionales y el “ser nacional”, expresado en integridad territorial, cultura occidental, cristianismo, democracia; iii) seguridad, para resguardar la nación; iv) reconocimiento de una bipolaridad global; “comunismo como una amenaza directa y omnipresente, y es deber del Estado prepararse para la guerra revolucionaria que el comunismo prepara” (p.386); v) defensa de fronteras ideológicas; vi) modernización y desarrollo económico (Alburquerque et al., 2021). En este abanico temático de 10 artículos doctrinarios, uno de los articulistas fue el general Carlos Prats González, enfocado a contenidos de guerra; y también Alejandro Medina Lois, quien fuera director de la Escuela de Paracaidistas del Ejército para el golpe militar de 1973 y posteriormente designado rector delegado en 1980, en la Universidad de Chile.
Otros artículos se referían a una “sensibilidad de seguridad nacional”. Fueron escritos, entre otros, por quien fuera general de ejército y posterior integrante de la junta militar, Julio Canessa Robert o el teniente coronel Manuel Contreras Sepúlveda, director de la Dirección de Inteligencia Nacional “reconocido como el mayor criminal de la dictadura” (Alburquerque et al., 2021, p.391). Los temas principales fueron: Chile como perteneciente al bloque occidental; adhesión a una defensa hemisférica, en contexto de Guerra Fría; interés y preocupación por nuevas formas de guerra, como la contrarrevolucionaria, antisubversiva o especial; geopolítica; expresiones contrarias a la Unión Soviética o gobiernos comunistas y alerta ante la propagación del comunismo; uso de un lenguaje como seguridad nacional, objetivos nacionales, frente interno, poder nacional, estrategia; entre otros (Alburquerque et al., 2021).
Otro de los autores en este ámbito de la sensibilidad de seguridad nacional fue el general Agustín Toro Dávila, rector delegado de la Universidad de Chile, entre 1976 hasta 1979 ([2]).
Como se puede deducir, la universidad era observada como un campo en disputa, donde los militares chilenos quería impedir y combatir el influjo de ideas marxistas, ocupando la dirección de las universidades, controlando desde allí el pensamiento de académicos y estudiantes.
Alburquerque, G., Ossandón, F. y Quiroga D. (2021). Presencia de la Doctrina de Seguridad Nacional en la revista Memorial del Ejército de Chile, 1960-1973. Autoctonía, 5(2), 382-404. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=737080502014
Araya, A. y Biotti, A. (2023). Documentos de control: las estrategias dictatoriales tempranas de intervención militar en la Universidad de Chile (1973-1977). Anales de la Universidad de Chile, 21, 7, 395- 431. https://doi.org/10.5354/0717-8883.2023.73242
[1] Baeza Correa, Jorge. (2004). Referencias para un análisis del discurso del gobierno militar chileno sobre el movimiento estudiantil universitario: 1973-1980. Literatura y lingüística, (15), 253-286. https://dx.doi.org/10.4067/S0716-58112004001500015
Bawden, J. (2009). Outlook of the Officers: Military Thought in Chile, 1960-1990. (Tesis doctoral en Historia). Universidad de California, Riverside. https://escholarship.org/uc/item/7gj509x0
González, L.A. (1995). Los militares latinoamericanos. ECA, Estudios Centroamericanos, Vol. N° 564, p.1011-1016. https://revistas.uca.edu.sv/index.php/eca/article/view/6915 / http://memoriademayo86.cl/wp-content/uploads/2026/05/1995-Gonzalez-Losmilitares-latinoamericanos.pdf
González, L.A. (2002). La doctrina de la seguridad nacional no ha muerto del todo. ECA Estudios Centroamericanos, Vol. 57, No. 647, 2002: 815-822. https://revistas.uca.edu.sv/index.php/eca/article/view/5576 / http://memoriademayo86.cl/wp-content/uploads/2026/05/2002-Gonzalez-la-DSN-no-ha-muerto.pdf
[2] Al militar se le ubica en el periodo de expulsiones de docentes en la Universidad de Chile: https://uchile.cl/noticias/209053/primeros-pasos-de-la-intervencion-de-la-dictadura-en-la-u-de-chile



