El estudiantado de la Universidad de Chile llegaba al 86 con una fuerte represión del año anterior. En el verano de 1985, el alumno de la Escuela de Ingeniería, Patricio Manzano González, de 21 años, estuvo detenido junto a decenas de estudiantes que participaban en trabajos voluntarios de verano. Ese 8 de febrero, Manzano al igual que el grupo de hombres, recibió tratos crueles, inhumanos, degradantes, tormentos, no fue atendido, todo lo cual le causó un colapso físico al interior de la primera comisaría de Santiago ([1]).
En mayo de 1985, la estudiante de Sociología, Tatiana Fariña Concha, murió en una explosión de una bomba en la municipalidad de Lo Prado, lo que fue catalogado como un asesinato político por parte de su familia. La Comisión Rettig no tuvo la convicción de que se tratase de un asesinato político, sin embargo, después de 37 años, en 2022, se logró la exhumación del cuerpo para así investigar las verdaderas causas de su muerte ([2]).
En junio del 85, estudiantes que participaban de las pastorales, Marcela Pradenas Toro y Cristián Quiñones Armijo, de primer año en la Universidad de Chile, fueron detenidos y golpeados. Los amedrentamientos continuaron en julio, y “pese a que la propia Facultad de Derecho inició acciones legales en favor de la protección de los estudiantes, e incluso un sumario interno para determinar si cabía responsabilidad a algún funcionario universitario en estas acciones delictuales, el hostigamiento consiguió rebasar todo límite y tanto Marcela Pradenas como Cristián Quiñones debieron abandonar el país y continuar sus estudios en el extranjero.” (García Monge et al., 2006, p.223).
En términos estrictamente políticos, una parte importante de la oposición definió a 1986 como el año decisivo. Así, los conflictos en la esfera educativa serían aún más tensos. En la quincena de mayo, el estudiantado de todo el país, organizados en el CONFECH, estaba en los días previos a la realización de su Segundo Congreso Nacional, que se realizaría los días 23, 24 y 25 de mayo, apenas posterior a una Asamblea Parlamentaria Internacional, fijada para el 20 de mayo, y muy cercano al plebiscito del 28 y 29 de mayo que organizaba el Colegio de Profesores que decidiría sobre la municipalización.
En estas semanas, desde el lado de la dictadura, se consolidaría la doctrina del enemigo interno que se imponía desde el mismo golpe de Estado (Baeza, 2004) o también el discurso de antipatriotas (Monsálvez, 2021), ambos conceptos que, en el caso del estudiantado, se unían al de subversivo.
En la primera quincena de mayo del 86, se produce el triunfo de la juventud del MDP (JMDP) en la carrera de Filosofía de la Universidad de Chile (LUN, 16 de mayo). El jueves 15 de mayo, estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile se reunieron en los tribunales de Justicia, en Santiago, para cuestionar la política de allanamientos que se practicaban en casi toda la región metropolitana.
Ese 16 de mayo, el vicepresidente de la FECH y dirigente del CONFECH, Gonzalo Rovira Soto, informaba que comenzaban a llegar las delegaciones de estudiantes de otros países que venían a participar del Congreso.
La prohibición impuesta al Congreso del CONFECH en dependencias de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, donde participarían unos 400 estudiantes, implicó un momento de alta tensión. El rector delegado, general de ejército Roberto Soto Mackenney amenazó con la entrada y desalojo, esta vez no de carabineros, sino de militares, considerando que Santiago se encontraba en Estado de Emergencia. La situación obligó a la dirigencia estudiantil a moverse a la Universidad Católica, donde también se les amenazó militarmente (LUN, 23 de mayo).
Finalmente, el Congreso se trasladó a la Universidad de Santiago de Chile (USACH), donde cerca de 300 estudiantes anhelaban comenzar las deliberaciones en el recinto universitario, frente a la Estación Central. Sin embargo, allí también el rector delegado, el coronel de ejército Patricio Gualda Tiffaine, ordenó el término de actividades académicas, a las 11 horas, bajo el argumento de que existían “agitadores”, autorizando el ingreso de carabineros (LUN, 24 de mayo). El conflicto escaló y la policía detuvo a 13 estudiantes, entre ellos los dirigentes estudiantiles Yerko Lujbetic Godoy (El Mercurio, 24 de mayo) y Mario Martínez Rodríguez ([3]) y (La 3°, 24 de mayo), además de iniciar la expulsión de Chile de un estudiante costarricense. Pese a todo, el Congreso continuó y se organizaron cuatro comisiones de trabajo que debieron sesionar en lugares distintos de Santiago. Hubo delegaciones de Puerto Rico, Panamá, Praga, Brasil, Córdoba e Italia (LUN, 24 de mayo).
Aún no comenzaba el Congreso del CONFECH cuando ocurrió el ataque militar en Puente Loreto, el 20 de mayo de 1986, y que dejó agónico por tres días al estudiante del Instituto Profesional de Santiago (IPS), Ronald Wood Gwiazdon.
Mientras Ronald permanecía internado en el Instituto de Neurocirugía, el ministro de Educación Sergio Gaete Rojas confirmaba el jueves 22 de mayo la prohibición para realizar el encuentro nacional universitario, siguiendo a la autoridad de la Jefatura militar de Zona en Estado de Emergencia, que había emitido la prohibición ese mismo día.
Las razones de Gaete mostraron la base ideológica de la doctrina de seguridad nacional. El ministro afirmó que la actividad estudiantil “se inserta claramente en el corte subversivo que he manifestado recientemente” (EL MERCURIO, 23 de mayo). Argumentaba que el Congreso buscaba el desgobierno de las universidades, lo que se replicaría al resto de las esferas del país, y por ello advertía que se tomarían todas las medidas necesarias para controlar la situación en las universidades, al tiempo que concluía que al interior de aquellas se desarrollaba “un movimiento de clara tendencia subversiva” (EL MERCURIO, 23 de mayo; La 4°, 23 de mayo). De allí que el propio Pinochet habría estado al tanto de este asunto, ya que, según Gaete Rojas, el general estaba preocupado por dos situaciones: “la cesantía y el problema universitario” (La 4°, 23 de mayo).
A las palabras del ministro civil de Educación, el CONFECH respondió a través de Humberto Burotto Guevara, presidente de la FECH, recordándole que “nuestra lucha es por la vida”, palabras con las que se inició además la campaña de donación “sangre es vida”, dirigida a apoyar a Ronald Wood.
Al atardecer del viernes 23 de mayo, el Segundo Congreso Nacional de Estudiantes Universitarios finalizó las sesiones de ese día con la noticia del fallecimiento de Ronald Wood Gwiazdon, estudiante de 19 años, que estudiaba Contador Auditor en el Instituto Profesional de Santiago. El CONFECH emite una declaración de condena por el crimen. Hace un llamado a asistir al funeral portando claveles blancos. La convocatoria fue a los asistentes al Congreso para que se hicieran presentes en el funeral del domingo 25. La Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) se sumó y emitió una declaración, llamando a los tribunales a hacer justicia “y castigar a los culpables de este crimen” (LUN, 25 de mayo)
El cierre del Congreso del CONFECH fue el 26 de mayo, bajo el nombre “Segundo Congreso Nacional de Estudiantes, Ronald Wood”. El encuentro había reunido cerca de 400 delegados de 24 Federaciones y cerró con algunas resoluciones como destacar el rol del movimiento estudiantil universitario en la recuperación de la Democracia en Chile, la necesidad de una mayor cercanía con académicos y funcionarios de las universidades y el fin de la intervención (LUN, La Tercera, 27 de mayo). Cabe precisar que los académicos habían resuelto, en un encuentro nacional en Concepción, la salida de los rectores designados, para lo cual intensificarían la movilización, declararon rechazar la violencia y validar el diálogo ([4]). En concordancia, al menos en la Universidad de Chile, en la primera quincena de mayo, se había realizado un referéndum organizado por la Asociación de Académicos, presidida por el ingeniero Patricio Basso Gallo, el que tuvo un cuórum de 61,2%, del cual el 88,4% había votado por el sí a la autonomía universitaria, con la consiguiente petición de renuncia al rector designado (LUN, 17 de mayo).
En el ámbito de la organización estudiantil, el Segundo Congreso eligió a Humberto Burotto Guevara como nuevo Secretario Nacional Ejecutivo; lo secundarían, entre otros, Esteban Valenzuela Van Treek y Gonzalo Rovira Soto, en las subsecretarías. El dirigente estudiantil de la USACH, Mario Martínez Rodríguez, asumió como uno de los directores. El CONFECH decretó duelo nacional universitario para el martes 27 de mayo, en homenaje a Wood.
Este cierre del Congreso ocurrió en un ambiente de inquietud y movilización, debido a la muerte de Ronald Wood. El IPS se encontraba en paro por 48 horas y realizaba una velatón el lunes 26 de mayo, a la que adhirieron estudiantes de la Universidad Diego Portales (UDP). Cerca de las 13.00 horas, desde la escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile comenzó una marcha hasta el IPS, donde se produjeron incidentes con carabineros (La 3°, 27 de mayo).
Las movilizaciones estudiantiles continuaron tras la finalización del Congreso en Santiago. Mientras en la Universidad de Magallanes, en el extremo austral de Chile, se amonestaba a los estudiantes que convocaban a un acto no autorizado (La 3°, 25 de mayo), dos días después, en la capital chilena, se producían protestas en las cercanías de Universidad de Chile (actual campus Juan Gómez Millas) y la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), en esta última carabineros ingresaron a través del jardín infantil institucional (La 3°, 27 de mayo).
El mes finalizaría con la decisión del estudiantado de la Pontificia Universidad Católica de Chile para su Federación de Estudiantes, que era disputada por el gremialismo, enarbolado por Nicolás Cubillos, y la oposición a la dictadura, representada por Tomás Jocelyn Holt. Este último resultó re-electo. En la Universidad de Chile, el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas se preparaba para sus elecciones democráticas, donde participaban tres listas: la derecha o gremialismo, los humanistas y la triada JS-MDP-DC. Mientras, en regiones, en Valparaíso, la FEUCV organizaba una olla común para casi 300 estudiantes que habían sido marginados de la beca de alimentación o del crédito fiscal.
[1] Es posible conocer en detalle el caso y descargar la condena final en: https://www.pjud.cl/prensa-y-comunicaciones/noticias-del-poder-judicial/117397
[2] https://radio.uchile.cl/2022/06/08/exhuman-restos-de-tatiana-farina-es-importante-para-la-familia-despues-de-37-anos-estar-todavia-esperando-verdad-y-justicia/
[3] Este dirigente estudiantil sería encontrado muerto en agosto de ese año, en un caso que aún no se esclarece totalmente.
[4] Las decisiones quedaron reflejadas en un boletín de la Vicaría de la Solidaridad. Revisar en pág.56: https://www.vicariadelasolidaridad.cl/sites/default/files/VS0002045.pdf